Dejas el móvil encendido 24 horas al día esperando que te llame, durante una semana te vistes como una reina, te pones perfume todo el día, te peinas cada 5 minutos y llevas esa sonrisita idiota que sale cada dos por tres. Y suena el teléfono, se te para el corazón, y tu sonrisa se sale de tu cara, miras la pantallita con la misma cara de idiota, y sigues esperando porque no es él, pero no te importa.Y te enfadas, más bien revientas. Y te jodes...
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